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El restyling del BMW X1 y una futura hibridación del tipo enchufable.

Cuando BMW incursionó en el mercado con un SUV compacto allá por el 2009, necesitó un tiempo para instalarse en el mercado hasta su definitiva aceptación. Después de 6 años, presenta la segunda generación de este SUV que pasó a ser un vehículo muy valorado por sus cualidades temperamentales. Y ahora le llegó el turno para un refresh y ponerse al tanto con algo más de tecnología junto a unos pequeños retoques de diseño estético.

Con el afán de mantener vigente a un pilar muy importante de la familia bávara dentro del segmento de los SUV compactos o los llamados crossover, BMW consideró oportuno dotar a esta segunda generación de algunos cambios sutiles en su mirada y de adecuar algunos adelantos tecnológicos importantes que ya han sido utilizados por otros miembros del portfolio. Sin dudas esta acción surge como consecuencia de que sus competidores directos también pasaron por esta situación, y como es imprescindible mantenerse siempre vigente para pelear los lugares top del ranking, nos encontramos con esta grata noticia. En el exterior encontramos 2 lugares específicos donde se ha trabajado: en la trompa y en su parte trasera. De hecho recibe los aires de sus hermanos mayores, ya que cambia la forma de su paragolpes debido a que cambia el tamaño y distribución de los componentes: agranda el tamaño de sus riñones, los junta aún más y los mantiene separados contenidos dentro del mismo marco cromado que los rodea. Las ópticas recibieron una actualización y redistribución interna con tecnología LED. Las toma de aire inferiores adoptan el estilo de sus hermanos, junto con los neblineros que dejan de ser redondos para ser rectangulares. Con esta distribución cambio sustancialmente su aspecto general, mejorando su imagen.

Con respecto a la parte trasera sólo vamos a encontrar modificaciones en sus ópticas, ligeramente modificadas debido a que la tecnología LED brinda una fisonomía diferente. En el paragolpes encontramos unas líneas más suaves y un difusor inferior de color gris que le asienta de maravillas. Conserva las 2 salidas de escape, detalle que le da un aire más deportivo.

Salteamos el lateral del vehículo, ya que no presenta modificaciones, salvo un cambio en los dibujos de los aros. Lo que fábrica comenta es que puede pedirse con unos nuevos tonos de pintura; y en cuanto a los acabados, encontramos a los tradicionales xLine, Sport Line y el más picante M Sport.

En su interior, el habitáculo no cambia en cuanto a tamaño y habitabilidad, pero hay variantes en la tapicería que dependiendo de la versión incorpora un pespunteado en las costuras contrastando con el tono elegido. Lo que sí cambia, es en la incorporación de una pantalla central más moderna, de 3 diferentes tamaños según la versión: de 6.5, 8.8 y 10.25 pulgadas con el nuevo software que emplea la marca para estos casos. Con respecto al tablero de conducción, dependiendo de la versión encontraremos un display digital que no es el mismo al utilizado en el recientemente mostrado en el nuevo Serie 1.

Un detalle bienvenido es el de la posibilidad de desplazamiento de unos 13 centímetros de la banqueta trasera, lo que posibilita ajustar el espacio para las piernas, como así también la variabilidad de carga posterior. Y se optimiza la versatilidad, ya que los respaldares se pueden rebatir por separado en la proporción 40-20-40. Si bien ya poseía apertura eléctrica del portón trasero, ahora viene con la posibilidad de apertura por presencia del pié, lo que facilita la operación desde el exterior cuando tenemos las manos ocupadas.

La oferta de motores curiosamente se amplía: la gama de los diesel va desde el conocido sDrive 16d con 116 CV hasta el más potente que es el xDrive 25d que es un 2.0 litros turboalimentado con 231 CV y un poderoso par máximo de 450 Nm. Dentro de los gasolineros, anticipan que puede utilizarse el motor de cuatro cilindros y 2.0 litros con nada menos que 306 CV ya usados en el nuevo Serie 1 y en el X2. Pero como lo mencioné en el título de esta nota, la novedad más importante pasa la adopción de una mecánica híbrida enchufable, que se denominará xDrive 25e. El conjunto amalgamado está integrado con un motor térmico de gasolina que entrega 125 CV que va a ser el encargado de generar la tracción en el eje delantero, mientras que el trasero será movido por un motor eléctrico que entrega 95 CV, alimentado por una batería eléctrica de 10 Kwh de capacidad y que podrá entregar una autonomía de hasta 50 kilómetros. Esta última variante estaría disponible en el primer trimestre del 2020, mientras que el X1 en cuestión sería presentado oficialmente en el salón de Frankfurt, allá por el mes de setiembre del corriente año.

Creo que todos estamos deseando poder disfrutar este X1 renovado. Pero debemos entender que estas fechas que acabo de mencionar se van a cumplir en el viejo continente, así que nosotros aquí en Latinoamérica, vamos a tener que esperar un tiempito más para deleitarnos y poder conocer todos los aspectos técnicos y tecnológicos que no han sido mencionados aún por falta de información oficial. Pero sin dudas, este producto mejorado que nos van a ofrecer, va a poder llenar un poco más nuestras expectativas cuando podamos manejarlo, y sobre todo la versión más potente y la “perlita” híbrida.

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Alberto Mario Kuchen

Apasionado por los autos. Familiarmente vinculado a este maravilloso mundo y al de las carreras de autos: mi padre que corrió en la década de los años 60 con el seudónimo de Sandokán. Como Ingeniero Mecánico Aeronáutico, la tecnología en pos de la seguridad y la mejora continua, siempre llamó mi atención. Mi compromiso con ustedes para compartir e investigar en todo lo que viene.

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