NoticiasPortada
BYD nos promete 1.000 kilómetros de autonomía eléctrica y una recarga de pocos minutos.
En esta carrera donde las fábricas están comprometidas en mejorar constantemente, BYD apuesta por una futura entrega de mucha autonomía eléctrica con la capacidad de repostarla en tan sólo unos pocos minutos.

Esta consideración que hoy parece atinada y de carácter muy agresivo, en verdad ya hay muchos desarrollos donde estos 2 aspectos que seducen y motivan a un futuro comprador, están siendo alcanzados en laboratorio por muchas empresas, y que actualmente tienen como norte el hecho de adelantarse a todos, pero con la necesidad de lograr precios competitivos para “imponer” la modalidad de locomoción totalmente eléctrica. En este desafío, pese a los enormes adelantos tecnológicos que están volcándose en la industria automotriz, hay muchas aristas e inconvenientes que integran un combo muy particular. Aquí nos encontramos con un común denominador cuando abarcamos el tema de los “autos eléctricos”, ya que el suministro de la energía necesario para alimentar la demanda de los usuarios forma parte de las preguntas que un interesado se hace antes de la toma de decisión. Por lógica, contar con un cargador domiciliario, es un tema esencial y primordial cuando entra en la ecuación abordar la compra de un vehículo totalmente eléctrico. Inmediatamente después vienen 2 aspectos que siempre fueron considerados como muy importantes y que a su vez están íntimamente ligados: la autonomía y el tiempo de reposto. Y aunque siempre redundemos en estos puntos, son los que considero más sensibles. Complementan estos temas, el valor de adquisición, la confiabilidad de los elementos constitutivos del tren motriz junto a la batería, y por supuesto, la baja mantenibilidad del sistema en general. Y sin dudas, la evolución de todos estos aspectos ha permitido aspirar a conseguir vehículos muy tecnológicos que cada vez tientan con más fundamentos.

Ahora bien, retomando el tema que dio origen a esta nota, quiero hacer hincapié en la promesa de BYD que asegura unos 1.000 kilómetros de autonomía, con una potencia de recarga que permite almacenar unos 400 kilómetros en tan solo 5 minutos: increíble. Por supuesto que estos datos son muy buenos, alentadores, y por sobre todas las cosas, necesarios para inclinar la balanza a la hora de decidir un cambio de energía de locomoción. Si bien lo mencioné en varias oportunidades, y creo que es muy importante destacarlo de nuevo, no sólo los aspectos que arriba cité son muy relevantes, sino que, a la hora de salir a rutear, la tranquilidad del conductor debe estar amparada por la seguridad de contar con una estación de reposto a lo largo de su recorrido, y asegurar su llegada a buen puerto. Claro está que este requisito de autonomía grande es para estas situaciones, porque a la hora de la utilización de su vehículo en el devenir urbano diario, este exceso de costo, tamaño y peso de la batería deja de ser un requisito indispensable, sino que, por el contrario, no necesario.

Retomando el tema, BYD recientemente ha mostrado mediante filtraciones, que en el 2027 será un producto de su portfolio que impactará de forma contundente: el Seal 08, que es una berlina totalmente eléctrica que tiene una longitud de un poco más de 5 metros con nuevas tecnologías que ha desarrollado el fabricante. Todo apunta a que este nuevo buque insignia pueda recalar en los segmentos grandes de los sedanes y de esa manera mostrar todo su potencial. Junto a este nuevo sedán, BYD anunció un próximo SUV Sealion 08 que dispondrá de unas cotas bastante similares en cuanto a la longitud total. Probablemente en breve podríamos tener más precisiones de la tecnología que dispondrá en sus entrañas, ya que BYD celebrará su “Disruptive Tech Day”, conocido como el día de la tecnología disruptiva de la marca BYD. Lo que sí conocemos, por ahora, es que aplica la tecnología de construcción del tipo “Blade Battery 2.0”, utilizada actualmente por Yang Wang, que es una marca de lujo de BYD que se comercializa en China, y que recientemente ha homologado unos 1.006 kilómetros de autonomía en el Yang Wang U7. Actualmente, éste dispone de un pack de baterías que aporta una capacidad de 150 Kw.

Respecto a la posibilidad de recargar semejante batería, es necesario acotar que necesita de una arquitectura eléctrica que tenga 800 Voltios, pero que soportará una potencia de recarga de hasta 1.500 Kw, conocida como la “Mega Watt Flash Charging 2.0”. Por supuesto que, para aprovechar esta tecnología, necesitamos disponer de una red de carga con semejante potencia, cosa que sí está desarrollando actualmente China, quién apunta a tener unos 15.000 puestos de supercharger para finales de 2026: que desafío espectacular. Cabe destacar, que esta tecnología se encuentra actualmente en vehículos caros, pero como deseo ulterior es tener la posibilidad de democratizarla e incorporarla en vehículos más accesibles.

Para cerrar la nota, quiero comentarles que si bien nuestros mercados están un poco lejos de contar con esta tecnología ya que necesitamos de una infraestructura logística de recarga evolucionada respecto a la que tenemos, necesitamos de políticas de estado que apunten a conseguir esos logros tecnológicos; por otro lado, me parece acertado que nos mantengamos informados con lo que ocurre en los centros de desarrollo avanzados, respecto a este tipo de locomoción totalmente eléctrica, ya que con el transcurso del tiempo lo que hoy nos parece muy alejado, en un futuro no tan lejano podría asombrarnos con su presencia.



