
En esta nueva generación del SUV del segmento D, la marca bávara ofrece una alternativa para quienes no quieren dar el salto a lo totalmente eléctrico, y probablemente sea por el gran impulso y velocidad que están logrando las fábricas de baterías eléctricas. Seguramente muchos desean como medio de locomoción tener uno 100% eléctrico. Pero también sabemos que en un par de años tengamos la posibilidad de adquirir vehículos con la tan ansiada batería de estado sólido, cuya tecnología promete muchas cosas que hoy el posible comprador demanda: rápida recarga con mucha potencia tolerable, breve tiempo de espera para el repostaje y una “seguridad” que en el tiempo la fiabilidad estará presente significando que la vida útil del auto sea totalmente cubierta por una mínima degradación de la batería, cosa que en cierta forma con la tecnología actual, algunas marcas auguran una vida muy larga sin inconvenientes, por supuesto conservando la garantía por mantenimiento programado por la marca y con un porcentaje bastante pequeño de degradación. Dado el tema a desarrollar, considero que no es el momento de ejemplificar, pero efectivamente los hay.

Regresando al tema que nos reúne, BMW incorpora en su portfolio a la quinta generación del X5 en versión híbrida enchufable (PHEV) empleando la plataforma Neue Klasse. Promete unos 100 kilómetros de autonomía eléctrica para moverse cómodamente en los circuitos diarios citadinos sin el empleo del motor a combustión, asegurando el no uso de combustible. Está claro que este tipo de versión requiere el compromiso por parte del propietario, de recarga de energía una vez agotada la misma, ya que el resultado final redunda en mover algunos cientos de kilogramos demás representados por la batería portante en el piso del vehículo, significando un lastre muy considerable que no justifica la adquisición de este tipo de locomoción si no se la utiliza para el fin concebido.

Lo destacable de este PHEV, es que hermana al bien conocido y confiable motor TwinPower Turbo de 3.0 litros y seis cilindros en línea, un motor eléctrico, con tracción total xDrive y una caja automática con convertidor de par de ocho velocidades, pudiendo ofrecernos dos opciones de potencia: el X5 50e xDrive que en conjunto nos entrega unos 489 CV y hasta 700 Nm de torque; de estas cifras, el motor de gasolina entrega 313 CV, mientras que el esquema eléctrico suma otros 197 CV y 280 Nm. La aceleración para esta versión de 0 a 100 km/h emplea 5,0 segundos. Y la versión más deportiva y picante, la X5 M60e xDrive, emplea el mismo esquema antes mencionado, pero al motor de seis cilindros lo prepararon para entregar una potencia de 426 CV, con un torque endemoniado: 800 Nm. Con estas cifras, la potencia total alcanza los 612 CV. Con esas cifras, acelerar a todo gas necesita tan solo 4,2 segundos para el 0 a 100. Realmente no necesita comentarios al respecto. Respecto al esquema eléctrico, este PHEV porta una batería con química del tipo NMC (níquel, manganeso y cobalto) con una capacidad de 29.5 Kwh, pudiendo recargarse en corriente alterna con una potencia de hasta 11 Kw; puede entregar una autonomía de 102 kilómetros en modo eléctrico con homologación bajo el ciclo WLTP; mientras que el M60e, podría alcanzar hasta 98 kilómetros. En ambos casos, pueden circular en modo eléctrico sin arrancar el motor de gasolina circulando hasta una velocidad de 140 km/h.

Recordemos que sus medidas principales son: 4.99 metros de longitud, 3.05 metros de distancia entre ejes, disponiendo de un maletero de 525 litros extensibles hasta los 1.680 litros con los de la segunda fila rebatidos. En cuanto al peso total del SUV, es elevado: la versión 50e alcanza los 2.640 kgs. Su configuración de serie, ofrece la suspensión adaptativa, y en opción la suspensión neumática en ambos ejes con la incorporación de poder girar las ruedas traseras hasta 3,2 grados, lo que facilita una reducción del giro máximo (a tope) del vehículo en 80 centímetros, ideal para la mejor maniobrabilidad citadina.

En cuanto al equipamiento, varía en función de la gama que ofrece 4 alternativas de acabado: la Base, la M Sport, la M Sport Pro y la tope de gama: la BMW M. Más allá de los precios de adquisición, que por cierto son un poco saladitos, BMW promete comenzar la comercialización a comienzos del año entrante, saliendo de la fábrica que BMW cuenta en Spartanburg (USA).

Tendremos que esperar, para ver no solo la aceptación por parte de los usuarios con disponibilidad financiera, sino también para poder comprobar el rendimiento general de este gran SUV en todos sus aspectos.



