
Hablar en estos días de vehículos híbridos autorrecargables, genera más que una oleada de refresco tecnológico. Significa que hay una gran porción del mercado automotor que aún persiste con este tipo de electrificación, y quizás porque la democratización de los totalmente eléctricos, e incluso los híbridos enchufables, aún no están al alcance de las aspiraciones en un gran sector del público con deseos de pasar a la dependencia de la carga eléctrica. O sencillamente, no disponen de una capacidad real domiciliaria para reabastecerse de energía eléctrica. La situación cambia y mucho, a la hora de analizar este tema puntual, ya que no siempre se dispone de una cochera (propia o alquilada) con posibilidades de instalar un cargador externo de pared. Como se dice normalmente, en la variedad está el gusto y, sobre todo, en las posibilidades edilicias y financieras. Aclarar el contexto general antes del desarrollo de una noticia, lo considero importante y oportuno, porque de esa manera interpretamos con un sentido más “palpable”, el objetivo de la nota a desarrollar.

Recientemente Honda ha manifestado que se encuentra en el proceso final de lanzamiento que se producirá durante el 2027, de una nueva generación de su sistema híbrido autorrecargable que promete hasta un 10% de mayor eficiencia como sistema, pero que además busca fabricar los vehículos con una reducción de costos de hasta un significativo 30%. Este dato, es más que importante, ya que este tipo de hibridación persiste en la competencia ante los PHEV y los totalmente eléctricos. Y a su vez, la estrategia es fortalecer el abastecimiento en los mercados que aún no se han involucrado con las inversiones necesarias para abastecer de energía privada mediante la logística de los cargadores o super cargadores de corriente continua. Presentada en números y de esta manera, siempre es bienvenido este tipo de información, ya que como siempre lo manifiesto, los afortunados privilegiados de estar ante esta evolución y beneficios gracias a la competencia, somos nosotros los usuarios, quienes en definitiva tomamos la decisión y realizamos la inversión financiera personal. Regresando a la noticia, Honda va a montar esta nueva generación en una primera etapa, en su SUV estrella: el nuevo CR-V, que iniciará la producción en los primeros meses del 2027. Posteriormente, esta nueva generación será implementada en el resto del portfolio (CIVIC, Prelude y HR-V). En esencia, el sistema contará con el motor alternativo de 2.0 litros de 4 cilindros con inyección directa, con mejoras técnicas, y con nuevos motores eléctricos de nueva manufactura y desarrollo, los que prometen en conjunto un ahorro de combustible y mayor eficiencia en el trabajo en conjunto en el manejo diario. El conductor dispondrá de un sistema de simulación de los cambios de marcha denominado S+Shift desarrollado por Honda, para aquellos que “necesitan” sentir una conducción con cambios tradicionales o parecidos a los que ejecutan las cajas de doble embrague o con convertidor de par. Si bien Honda hace bastante tiempo que viene trabajando en esta propuesta, también manifestó que se adelantó un poco la implementación dado que los resultados de las ventas de sus vehículos totalmente eléctricos no fueron los esperados. En líneas generales, con esta reducción del 10% de combustible, aspira a ser uno de los sistemas híbridos autorrecargables más eficientes en su segmento, lo que no es poco.

Por otro lado, el nuevo CR-V y el resto de los modelos que integran el portfolio de Honda, se fabricarán en la nueva plataforma de tamaño medio que la marca ya presentó a finales del 2025. Los resultados del desarrollo arrojan una disminución de 90 kilogramos de su peso final respecto al modelo que está vigente hoy, pero con una particularidad que quieren resaltar: el objetivo final de la plataforma busca optimizar la deformación progresiva del chasis ante impactos, además de mejorar el filtrado de las vibraciones propias del sistema de suspensión a la carrocería. En lo que respecta al desenvolvimiento dinámico, Honda propone ir introduciendo en forma progresiva un nuevo sistema que ellos denominan de “gestión deportiva”, cuya labor es la de analizar, procesar y controlar el movimiento de guiñada del auto, asistiendo con un ajuste en el momento de la frenada y en la entrega del par de los motores eléctricos, para controlar específicamente la evolución de la respuesta al momento de tomar una curva y suministrar entre los motores eléctricos el par adecuado a los trenes motrices.

Hasta acá, puedo resaltar que la futura propuesta de Honda nos promete un vehículo nuevo con una mejor propuesta en su sistema de propulsión híbrida autorrecargable, que sin dudas mejorará en los valores de performance generales del vehículo, incorporando esa cuota de eficiencia y ahorro de combustible tan deseada a la hora de la recarga de él. Poco falta para comprobar efectivamente esta promesa, y que sin dudas es muy esperada por su público seguidor de la marca.



