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CATL presenta la tercera evolución de su batería eléctrica Shenxing.
La presentación oficial de la nueva generación de la batería eléctrica Shenxing de CATL, mostró unos datos verdaderamente asombrosos, destacando su capacidad de recarga empleando tan sólo 6 minutos y medio para pasar del 10 al 98%.

Los que estamos atrás de las últimas novedades que ocurren en el mercado automotriz, y puntualmente en lo referente a la locomoción eléctrica, no dejamos de asombrarnos, ya que la disputa por las constantes mejoras que libran las diferentes marcas líderes va marcando un derrotero muy nutrido de tecnologías nuevas y cada vez más eficientes y seguras. Hace apenas un par de meses, la marca BYD nos ofreció la segunda generación de sus baterías Blade de LFP; sin embargo, hoy CATL nos sorprende con un anuncio oficial que bate un récord en el tiempo necesario para la recarga de su batería de tercera generación. Este hecho configura un nuevo hito en esta industria, obteniendo registros de recarga que verdaderamente sorprenden. A continuación, les voy a comentar unas características técnicas que hacen de esta tercera generación una verdadera revolución en cuanto a la actividad química interna de la batería.

Un dato muy relevante y que siempre nos preocupa, es la degradación de ella con el transcurso de los ciclos de carga. Sin embargo, CATL asegura que logra mantener más del 90% de su capacidad después de haber cumplimentado unos 1.000 ciclos completos de carga y posterior descarga; por otro lado, con esta evolución (o revolución química) alcanzada, no se penaliza su capacidad de carga ultrarrápida porque dispone de una tasa de carga equivalente de 10C, pero admite picos de hasta 15C. Esta particularidad sin tantas limitaciones (mucha potencia de carga en tiempos reducidos) permite pasar del 10% al 35% en tan solo un(1) minuto, mientras que alcanzar el 80% requiere de cuatro (4) minutos. Estas cifras representan tiempos irrisorios al momento de necesitar aumentar la autonomía en forma express, ya que de contar con la potencia de carga del supercharger, se pierden pocos minutos de espera. La tecnología alcanzada permite tener una resistencia interna muy baja de tan solo 0,25 mili ohmios, que es prácticamente un 50% menor a la media de la industria actual; por otro lado, cuenta con un nuevo sistema de refrigeración ubicado en su parte superior que denominan “por hombros”, con la particularidad de aumentar la eficiencia térmica en aproximadamente un 20%. Si bien ingresa un elevado nivel de energía, este desarrollo permite que la batería no se sobrecaliente, como es de esperar. Y otro tema más que importante, es que las muy bajas temperaturas ambiente, como por ejemplo hablar de unos –30°C, requiere de tan solo nueve (9) minutos para pasar del 20% al 98%.

Sin dudas, estos datos aportan muchos beneficios, sobretodo en aquellas zonas del planeta cuyos registros térmicos son extremos para el uso de los vehículos totalmente eléctricos. Por otro lado, mejora sustancialmente el tiempo de recarga y la autonomía al contar con sistemas de protección y de acondicionamiento de la batería al permitir un autocalentamiento para prepararla antes de la recarga. A vistas clara, esta evolución tecnológica que ofrece esta tercera generación consolida un avance muy importante, ya que resuelve en parte este dilema planteado entre la durabilidad de la batería y la velocidad de carga, debido a que empíricamente fue demostrado que la degradación de la batería viene en parte vinculada con la potencia de la carga a la que es sometida. Por esto, hacer hincapié en la mejora de la gestión térmica es fundamental. Y este escollo tiene un par de variables que aportan a la degradación: el menos importante es la intensidad de la carga, siendo el primordial el del control del aumento de la temperatura, ya que ante un incremento de 10°C, se puede hasta duplicar la velocidad de reacciones químicas internas no deseadas dentro de la batería, afectando directamente el número de ciclos útiles de recarga y descarga. Para atacar este problema, CATL introdujo tres mejoras: un sistema de control muy preciso, una merma en la generación de calor durante el funcionamiento y la adopción de una mayor capacidad de disipación térmica que se genera en el desarrollo. Según la empresa, la producción en escala está prevista a partir del segundo semestre del 2026, y seguramente estas baterías serán usadas inicialmente en algunos modelos de BMW, Mercedes, Tesla y algunos del grupo Stellantis. A modo de cierre, me gustaría decir que para aquellos que estamos pendientes de nuevos avances tecnológicos en lo concerniente a las baterías eléctricas, no podemos dejarnos de asombrar con la rapidez con que las principales fábricas chinas nos van “apabullando” de noticias que realmente sorprenden a crédulos y hasta aquellos más escépticos, que se resisten ostensiblemente a este tipo de locomoción total o parcialmente eléctrico.

Por supuesto que los fundamentos personales son inobjetables. Sin embargo, lo que creo, es que no podemos dejar pasar por alto, la velocidad de los acontecimientos que van marcando una inexorable evolución que apunta a saciar todos aquellos requerimientos que un usuario tipo demanda y con justa razón. De la mano de este comentario, considero necesario recordar que es totalmente lógica esta desenfrenada carrera, ya que es parte de un proceso evolutivo de esta revolución que se está dando en este tipo de locomoción. Y lo más interesante de todo, es que no sólo el mejoramiento de las características generales y desempeño que se ofrecen pueden brindarnos un mejor aprovechamiento de nuestro tiempo y recursos financieros, sino que en todo este paquete se debe resaltar los avances brindados por las fábricas en lo concerniente a la “seguridad”, no sólo durante la carga, sino en el supuesto de un accidente grave.



