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Que marcas se consolidan como confiables para alcanzar varios cientos de miles de kilómetros.
Si bien pocos usuarios alcanzan a realizar varios cientos de miles de kilómetros con sus vehículos, es cierto que normalmente asociamos la decisión de la compra de una determinada unidad con la necesidad de durabilidad, confiabilidad y por sobre todas las cosas, ese necesario respaldo de un fabricante para que nos acompañe el tiempo que tenemos nuestro vehículo.

Es muy cierto que nos detenemos en sopesar esos tres caracteres que acabo de mencionar, ya que nuestra confianza debe descansar en promesas que, de ser necesario, se van a poder cumplir. Por lo tanto, en cuestiones de proyecciones de futura atención y resolución de problemas, pasa a ser un requisito indispensable. De la mano de estas consideraciones, el futuro propietario elabora proyecciones de uso que probablemente no va a alcanzar, aunque lo sepa de antemano, pero que sin dudas quiere asegurarse que la inversión de su capital va a estar protegido por la confiabilidad y sobre todo por la durabilidad en el tiempo, asegurándose una maduración y vejez del vehículo que ayude a su futura venta para dar un nuevo paso más adelante. Este planteamiento que acabo de hacerles surge como consecuencia de estudios que se van llevando a cabo por distintas instituciones responsables que se encargan de recopilar datos de un gran número representativo de vehículos que circulan en los diferentes mercados globales. Y hoy, me voy a referir a uno en particular que realizó una investigación cuyo análisis salió como resultado después de tomar como referencia a unos ciento setenta y cuatro (174) millones de vehículos en circulación: este estudio fue llevado a cabo por iSeeCars.

Para tener una referencia, primero debo comentarles que iSeeCars es un sitio web de investigación de automóviles donde analiza y compara automóviles mediante un algoritmo informático propio (software de desarrollo propio) que analiza tendencias del mercado automotriz y el comportamiento de compra del consumidor. Además, participó con Chrome Data en la integración de especificaciones de vehículos con el objetivo de ayudar a los diferentes usuarios de autos a investigar y así poder comparar los que son de interés. Como su emprendimiento se inició en 2013, cuenta como respaldo la participación en muchas investigaciones con el mero objetivo de aportar data que es relevante y muchas veces no las tenemos en cuenta, ahondando en gustos, preferencias y credibilidad de los datos aportados por quienes ofrecen sus productos a la venta. Su trayectoria fue reconocida con varios premios, como por ejemplo el de “Mejor Tecnología de consumo que facilita la vida” en 2014 y 2015 otorgados en Premios MITX What´s Next Awards; también en el 2015 fue galardonado con un premio Webby Awards en la categoría de sitios Web y Cultura Automotriz.

Bien, con esta pequeña carta de presentación que considero importante para referenciarnos, les voy a presentar este estudio al que hice mención en el comienzo de la nota, donde el resultado arroja datos y performance de marcas que pueden resultar totalmente conocidas, pero otras que pueden llegar a asombrarnos, o al menos a llamar nuestra atención. Recordando la data, dije que en base al análisis recopilado de unos 170 millones de vehículos de todas las marcas, diferentes sistemas de propulsión, segmentos a los que pertenecen y categoría de manufactura tanto generalista como del tipo premium, el estudio que realizó iSeeCars arroja un contundente resultado poniendo de manifiesto cuales son las marcas que tienen más probabilidad de alcanzar y hasta superar la cifra de 400.000 kilómetros con cierto grado de “salud”, destacando la fiabilidad del vehículo en el largo plazo de tiempo. Como es de esperarse, y en función de lo que estamos acostumbrados a escuchar gracias a datos aportados por la prestigiosa encuestadora “Consumer Reports”, los líderes del ranking son de origen japonés.

El resultado del análisis concluye que Toyota es la marca con mayores opciones de alcanzar esa cifra, con un porcentaje total del 17.8 % de probabilidades de lograr el hito de referencia, e incluso superar los 400.000 kilómetros, ubicándose muy por encima de la media del sector, que alcanza tan solo un 4.8 %. En segundo lugar, se posiciona Lexus con un 12.8%, Honda con un 10.8% y Acura con un 7.2%, ubicándose como las únicas cuatro (4) marcas que superan la media de todo el mercado.

Luego aparece General Motors por debajo del 4.8% y muy cerca una sorpresa total: Tesla con el 4.6%, que la posiciona por encima de marcas tradicionales que albergan ese halo de calidad y durabilidad en el tiempo. Continúa la marca Subaru con una tasa del 2.3%, superando a sus pares de Mazda, Volvo, Mercedes Benz con el 1.7%, Porsche 0.5%, BMW 0.4% y Audi con el 0.3%.

Este ranking, sin dudas asombra, pero también refleja que no siempre todos los productos que denominamos premium terminan resultando lo que uno tanto desea aspiracionalmente. Los números son fríos y duros, pero son indicativos de datos extraídos de estadísticas elaboradas con aportes de los usuarios. También pone de manifiesto que algunas marcas tienen muy bajas posibilidades de alcanzar ese umbral de kilómetros, como lo son Land Rover, Jaguar y Maserati.

Respecto a las conclusiones, en primer lugar, la sorpresa es que son pocas las marcas premium que llegan a estar al tope, en especial las de origen europeo. Segunda conclusión y muy relevante, es que un vehículo eléctrico 100% irrumpe en el ránking en una posición muy buena, como es el caso de Tesla, merodeando la media de la tasa global y muy por encima de muchas marcas deseadas y de renombre. Y es acá donde el resultado asigna una especial relevancia porque en cierta forma aporta datos positivos y a su vez contradice algunas de las preocupaciones más habituales de los usuarios sobre los vehículos eléctricos, donde siempre está en pugna el tema que relaciona la degradación de las baterías eléctricas y el elevado presupuesto necesario para su posible sustitución.

Por otro lado, debemos considerar que un vehículo eléctrico tiene muchísimas menos piezas constitutivas en comparación con las de un vehículo tanto convencional o con cierta electrificación (mild hybrid, híbrido autorrecargable e híbrido enchufable) que requieren de mantenimiento en muchos sistemas constitutivos del motor alternativo; en cambio, los eléctricos centran los posibles problemas en pocas piezas que deben asumir desgaste por el uso. Por otro lado, los eléctricos están demostrando que la idea de la durabilidad de los vehículos eléctricos está evolucionando en forma rápida y consistente, con una velocidad que muchos consumidores no pensaban ni imaginaban. Como ejemplo se puede citar el caso de un Tesla Model S que recientemente superó los 1.9 millones de kilómetros con el agregado de que, para conseguir este logro, debió pasar por reemplazos de baterías y motores eléctricos, reflejando con creces la durabilidad estructural del conjunto. No descuidemos en las consideraciones generales, que la velocidad de los avances tecnológicos fruto de aplicar diferentes materiales constitutivos de las baterías, hacen que tanto la durabilidad como el rendimiento en general proyecten una longevidad en aumento. Este cambio de percepción explica muchas aristas que se vienen presentando en el camino que transitamos diariamente en esta carrera tecnológica, que busca resultados que en definitiva debemos aprovechar nosotros, los usuarios.

Para cerrar la nota, me gustaría mencionar que los datos que son mostrados fruto de un análisis con un caudal muy importante de vehículos basado en la variedad de opciones, considero que se deberían tomar a modo de sugerencia, ya que el abanico es muy amplio, con un número de casos muy robusto, pero no representa a la totalidad de los casos. Y precisamente ese es el mensaje que podría dejar, ya que en líneas generales los datos muestran solo una tendencia como consecuencia de la recolección de información, pero basados en casos concretos.



