NoticiasPortada

El nuevo Renault Rafale.

En su plan de actualización, renovación de líneas y por sobre todas las cosas, pretendiendo generar un poco de sorpresa al mercado con un vehículo que fue bastante oculto en su tramo final, Renault presenta un vehículo hecho en España y que viene a enfrentar vehículos de un segmento medio que se las trae.

Para encasillarlo en el segmento más apropiado, debemos considerar que con sus 4.71 metros de longitud total, Renault lo define como un SUV del tipo coupé que le planta bandera a los Peugeot 408 y al Cupra Formentor. Y si bien las cotas en general definen segmentos, a veces pueden “referenciar”; y es precisamente por ello que estaría en la frontera de lo que puede diferenciarse un crossover de un SUV, ya que cuenta con una altura de 1.61 metros de altura y un despeje de la carrocería al suelo superior al de un sedán o hatchback, terminando de ubicarlo en “la frontera”. Pero más allá de estos considerandos, estamos en presencia de un vehículo con un diseño muy moderno, con líneas que acentúan la modernidad y estilo entre sobrio y deportivo.

Está claro que Renault pone de manifiesto un nuevo lenguaje de diseño estilísticamente hablando, apostando a una estrategia arrojada, adaptándose al gusto de futuros propietarios que desean un auto con estilo propio, moderno y que sea muy atractivo. En particular, considero que lo logró. Respecto a la oferta de locomoción, ofrece motores alternativos de combustión interna y alternativas electrificadas, con una potencia que ronda los 300 CV. Las diferentes versiones se irán escalonando en la oferta de comercialización una vez entrado el otoño europeo. Bueno, respecto a sus dimensiones, me faltó mencionarles que tiene un ancho que llega a los 1.86 metros, y adopta una generosa distancia entre ejes de 2.74 metros. Un elemento para destacar dentro de las características técnicas es el de haber desarrollado un mejorado sistema de dirección a las 4 ruedas. Probablemente nos vamos a encontrar con un generoso espacio para los pasajeros dentro del habitáculo, pero debo resaltar el hecho que por diseño, las líneas del techo se van curvando hacia abajo a medida que se dirige a la zaga, lo que seguramente les va a jugar en contra a aquellos tripulantes cuya altura ronde los 1.8 metros. Pero también es cierto, que esa limitación es común en todos los vehículos que adoptan este tipo de diseño.

Si damos una vista lateral, nos vamos a encontrar con una silueta esbelta, resaltada por las enormes ruedas de 20 pulgadas que pueden llevar, apreciando una trompa con una dimensión acorde con las proporciones que uno busca en este tipo de auto. El diseño del capot resalta y robustece ese ancho del vehículo, y con una posición (altura respecto al piso) que denota la presencia de un auto con personalidad. Su parte frontal incorpora una nueva parrilla cuya característica esencial, es que está formada con pequeños rombos. Las ópticas son nuevas y la firma lumínica es del tipo vertical, y que ya fue vista en la última actualización del Clio. Su zaga también resalta por combinar líneas suaves con líneas de tensión, optando por ópticas que son del tipo rectangular con forma algo dentada.

Ya dentro del habitáculo, podemos ver que replica el diseño y distribución que se ofrece en el nuevo Megane E-Tech, con dos pantallas digitales que, si bien forman una “L” en su ubicación en el tablero general, están bién diferenciadas: una de 12.3 pulgadas para la instrumentación ubicada detrás del volante del conductor, y la otra de 12 pulgadas que maneja el infoentretenimiento, con una pequeña inclinación hacia la mejor mirada del conductor. El sistema está desarrollado por Google-Android Automotive 12, lo que augura un excelente desempeño y fluidez. La estadía se ve mejorada por la incorporación de un techo panorámico de cristal que no se abre pero que dispone de un sistema que lo opaca, oscureciendo el ambiente para evitar la exposición solar directa. Pasando a temas más técnicos, la plataforma de construcción que utilizará Renault es la modular CMF-CD que comparte con socios de la alianza con Nissan y Mitsubishi.

El esquema de suspensión es moderno: el tren trasero está compuesto por un multibrazo combinado con el sistema de dirección a las 4 ruedas denominado 4Control, entregando en el desempeño dinámico más agilidad, mejor maniobrabilidad a baja velocidad, y mejor desempeño en la circulación rápida. Por último, la mención viene de la mano con la propulsión mecánica: desde su lanzamiento va a contar con una opción híbrida de 200 CV, amalgamando un motor de combustión interna de 3 cilindros de 1.2 litros de cilindrada que entrega 130 CV, en combinación con 2 motores eléctricos. Uno de los motores eléctricos entrega 70CV y es alimentado por una batería de iones de litio de 2 Kwh, encargándose de la tracción propiamente dicha, mientras que el otro motor cumple las funciones de generador y de motor de arranque del motor alternativo. La transmisión es del tipo multimodo con 2 relaciones para el motor eléctrico principal, mientras que el motor térmico dispone de una transmisión de 4 relaciones, aportando en conjunto hasta 15 combinaciones posibles. En un tiempo no lejano, se espera que Renault ofrezca una versión del tipo de tracción a las cuatro ruedas, colocando en el eje posterior un motor eléctrico que en conjunto el Rafale entregue hasta 300 CV. Más tarde se espera una versión híbrida enchufable. En cuanto a la tecnología de asistencia y ayuda al conductor, este Rafale dispondrá del paquete más moderno que la firma haya desarrollado al momento. Por lo expresado hasta ahora, me parece que la firma gala desarrolló un vehículo muy moderno conceptualmente, mostrando una imagen nueva y atractiva, con los condimentos técnicos y mecánicos que seguramente le va a permitir disputar una considerable porción de la torta de aquellos que desde hace un tiempo han cambiado el gusto de los sedanes y hatchback propiamente dichos, por vehículos un poco más altos con predisposición y capacidad relativa a los caminos algo desparejos.

Mostrar más

Alberto Mario Kuchen

Apasionado por los autos. Familiarmente vinculado a este maravilloso mundo y al de las carreras de autos: mi padre que corrió en la década de los años 60 con el seudónimo de Sandokán. Como Ingeniero Mecánico Aeronáutico, la tecnología en pos de la seguridad y la mejora continua, siempre llamó mi atención. Mi compromiso con ustedes para compartir e investigar en todo lo que viene.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *